RFID en logística: cómo mejora la trazabilidad y la gestión de mercancías

De acuerdo con ABI Research, el mercado de RFID podría registrar un valor total de 8.250 millones de dólares en 2014.

La tecnología RFID (Radio Frequency Identification) permite identificar y realizar el seguimiento de productos y mercancías mediante etiquetas electrónicas que pueden ser leídas por radiofrecuencia.

En el ámbito de la logística y el almacenaje, esta tecnología puede facilitar la trazabilidad de las mercancías, mejorar la gestión de inventarios y automatizar determinadas tareas relacionadas con la identificación y localización de productos.

¿Qué es el sistema RFID?

RFID es una tecnología que utiliza ondas de radio para transmitir información almacenada en una etiqueta electrónica a un lector.

A diferencia de otros sistemas de identificación que requieren una lectura individual y directa, RFID puede permitir la identificación de varias etiquetas dentro de su área de lectura, dependiendo de la configuración y del sistema utilizado.

Esto puede resultar especialmente útil en almacenes y centros logísticos donde es necesario controlar grandes cantidades de mercancías.

Aplicaciones del RFID en logística

La utilización de RFID puede aportar diferentes ventajas en la gestión logística:

  • Trazabilidad: permite registrar y consultar información asociada a una mercancía durante diferentes etapas del proceso.
  • Gestión de inventarios: facilita la identificación y control de los productos almacenados.
  • Localización: puede ayudar a conocer dónde se encuentra una mercancía dentro de un espacio determinado cuando el sistema está diseñado para ello.
  • Automatización: permite reducir determinadas tareas manuales relacionadas con la identificación y registro de productos.
  • Control de movimientos: facilita el registro de entradas, salidas y desplazamientos de mercancías.
  • Información del producto: las etiquetas pueden estar asociadas a información relevante sobre cada unidad o envío.

La utilidad concreta dependerá del tipo de RFID empleado, la infraestructura disponible y la forma en que se integre con los sistemas de gestión de la empresa.

RFID y trazabilidad de mercancías

Uno de los principales usos de RFID en logística está relacionado con la trazabilidad.

Cuando las etiquetas RFID se integran con los sistemas de información de una empresa, los movimientos registrados pueden utilizarse para conocer el recorrido de determinados productos dentro de los procesos de almacenamiento y distribución.

Esto puede facilitar el control de las mercancías y proporcionar una visión más precisa de determinados procesos logísticos.

Ventajas para almacenes y empresas

La incorporación de sistemas RFID puede contribuir a mejorar la eficiencia de determinadas operaciones, especialmente cuando se gestionan grandes volúmenes de productos.

Entre sus posibles beneficios se encuentran una mayor automatización de la captura de datos, una reducción de determinadas tareas manuales y una mejor disponibilidad de información sobre el inventario.

Sin embargo, RFID no es una solución universal. Antes de implantarlo es necesario valorar aspectos como el tipo de mercancía, el entorno de lectura, los equipos necesarios, la integración con los sistemas existentes y el coste de implantación.

RFID dentro de la evolución de la logística

La digitalización está transformando progresivamente la forma en que las empresas gestionan sus almacenes, inventarios y movimientos de mercancías.

Tecnologías como RFID pueden formar parte de esta evolución cuando se aplican a procesos en los que la identificación automática y la trazabilidad aportan un beneficio real.

Para las empresas, el objetivo no debería ser incorporar una tecnología por sí misma, sino utilizar aquellas soluciones que permitan mejorar sus procesos y disponer de información más fiable para tomar decisiones.